Acerca de

Soy colorada y periodista. Tengo 31 años, nací en Argentina. Mi primer premio literario me lo dieron en la escuelita deportiva que quedaba frente a mi casa. Los deportes no eran lo mío, pero ese día habían hecho un concurso de cuentos, y gané. Una taza que lleva mi nombre y explica por qué soy sensible como una flor es otro de los premios que me recuerda mi amor por la escritura.

Viajé 1.200km para anotarme en la Universidad Nacional de La Plata, y aquí me quedé, lejos de mi Cipolletti natal. Estudié Licenciatura en Comunicación Social con orientación Periodismo. Trabajé como docente del Taller de Producción Gráfica I ahí mismo y desde 2014 soy colaboradora permanente en el diario La Nación. Me formé en el periodismo narrativo por fuera de la universidad, en talleres con Cristian Alarcón, Josefina Licitra y Leila Guerriero. 

Pero un día sentí que a mis historias les faltaba algo. Y ese algo eran los datos. Por eso viajé 10 mil km hasta Madrid, donde hice el Máster en Periodismo de Investigación, Datos y Visualización de Unidad Editorial y la Universidad Rey Juan Carlos. Cuando terminamos los nueve meses de teoría y trabajos prácticos, empezaríamos las prácticas. Pero yo no quería hacerlas en Madrid, necesitaba acción y poder usar lo aprendido en mi región. Por eso cuando Ximena Villagrán, periodista de datos y co-fundadora de la productora El Intercambio, habló de sus investigaciones en el máster (ella es ex alumna) la perseguí. Lo sabía: ese era el lugar donde quería ir. Era Guatemala y era El Intercambio, donde los datos y la crónica se unen. 

Antes de llegar a Centroamérica, viajé otra vez: fui con un grupo de salud al Sáhara Occidental (África) para buscar una historia que me había coptado por completo: mujeres que trabajan buscando minas anti persona para desactivarlas.

Ahora mi objetivo es tener base en Argentina, porque amo mi país, el mate, el dulce de leche y a mi perra Zamba, pero tener la libertad de moverme cuando un proyecto me haga vibrar el cuerpo.